Bloqueos de precisión guiados por radiología digital. Aplicación directa de agentes antiinflamatorios en el espacio epidural para reducir de forma drástica la compresión y el dolor radicular.
Aplicación de energía térmica de alta precisión sobre las ramificaciones nerviosas de las articulaciones facetarias lumbares, interrumpiendo de forma segura la transmisión de la señal de dolor crónico.
Soluciones avanzadas no quirúrgicas para ralentizar el desgaste facetario y mitigar la estenosis de canal. Restaura el espacio articular, aliviando la claudicación neurógena al caminar.